Hay cosas que deberían quedarse donde están, lejos, en esa gaveta que no quieres abrir, por lo menos no en este momento, pero de repente salen otras que te llevan a sacarla, a medio abrirla, a hurgar un poco y encontrarte con una época, con un olor, con una sonrisa y que de repente te ves y sientes como una lágrima se desliza sin más, que aún no sabes el motivo de su aparición, ¿nostalgia? (se dice que la "nostalgia ( griego clásico νόστος «regreso» y ἄλγος «dolor») describe un sentimiento o necesidad de anhelo por un momento, situación o suceso anterior." gracias Wikipedia) definitivamente no, no es ni necesidad ni anhelo, ¿alegría? ¿sorpresa?, si, quizá sea eso, darte cuenta de cómo y cuánto cambian las cosas, como sales y entras en las vidas de los demás, como nos convertimos en cromos, barajitas de ese álbum que llenamos, amigos, relaciones, conocidos, desconocidos y así vamos, llenando álbumes que luego enterramos en gavetas, algunas las quemamos, a otras le ponemos un candado o simplemente la dejamos ahí, olvidada y luego tropezamos con ellas con o sin razón.
Te llega la hora de botar algunas, deshacerse de la que hace más ruido, de la que ocupa un espacio que necesitas para algo más, botarla con todo y sus álbumes, sus olores y sus sonrisas, abrir espacio para ese baúl que tanto quieres y estás construyendo o tallando cual artista. Sin rencores, sin reproches, sin sentimientos de culpas, deshacerse de eso, disculpándote, disculpando y agradeciendo que durante una época diste todo y el resultado lo guardaste ahí.
Sin más, sin menos...
..."buena suerte y hasta luego".