viernes, 8 de junio de 2012

Eso de escribir cartas

Desde que tengo uso de razón he pensado que escribirle una carta a alguien puede compararse a una caricia, un encuentro intimo entre sus ojos y mi grafía, es mágico, es sublime, va mucho mas allá de un mensaje de texto, de un correo electrónico y demás aplicaciones que sirven para comunicarse con esa persona. Digo esa persona porque es un acto exclusivo, se parece un poco, solo un poco, a desnudarse, quitarse o dejarse quitar cada prenda de vestir y quedar así, tal cual eres, con esos kilos o esas marcas que no le muestras a todos y si hay la suficiente conexion puedes dejar la luz prendida y dejarte ver completamente.


La carta, ese pedazo de papel, blanco, por defecto, donde dibujamos signos y símbolos, codificando un mensaje que queremos que descodifique el (la) destinatario (a), utilizando distintos instrumentos para escribir, pluma fuente si quieres remontarte a una época mas elegante, bolígrafo fresco y cotidiano, marcadores juvenil y seguro (equivocarse seria hacer por completo la carta) y lápiz, el que te haga sentir mas cómodo, el que haga mas fácil y placentera la escritura. Por ahí leí una vez que lo mas recomendable para escribir es el bolígrafo, es mas limpio y no recuerdo las otras razones, pero creo que yo me quede en la época escolar y cuando le voy a escribir a alguien significativo, busco un lápiz mongol, preferiblemente nuevo, un sacapuntas y una borra nata, así como si fuese mi primer día de escuela y tienes todo limpio y nuevo.

Tengo un ritual, que no había hecho consciente hasta hoy, que después de un tiempo considerable escribí,  sin planear, de repente me veo buscando tres hojas blancas tamaño carta, sacando un lápiz de la caja, buscando como loca un sacapunta y una borra y me siento, sin pensar mucho, a escribir, debo reconocer que paso por alto algunas de las partes que debería contener una carta, por eso digo que cada quien tiene su estilo y si por casualidad lo que escribo no cumple con los requisitos de lo que es una carta ruego me disculpen.

Resumiendo, para mi escribir una carta a lápiz es otra forma de hacer el amor, de tocar, de llegar, de decir, de expresar. Me quedo con ellas, me quedo con esa búsqueda de palabras exactas, precisas, delicadas para hacerle saber o dejar claro qué  sientes, cómo  sientes, por qué sientes y mas...


PD:
He escrito muy pocas cartas a lápiz...